Cómo exigir una deuda cuando hay varios deudores
Aprende a exigir una deuda con varios deudores y reclama correctamente según sea solidaria o mancomunada. Revisa tus opciones.
Qué significa exigir una deuda cuando hay varios deudores
Al exigir una deuda cuando aparecen varios obligados, lo primero que debe quedar claro es que tener varios deudores no implica automáticamente responsabilidad solidaria. En España, conviene analizar el contrato, el reconocimiento de deuda, la factura aceptada, el presupuesto firmado, el aval, la póliza, la escritura u otra documentación para determinar si el acreedor puede reclamar el total a cualquiera de ellos o solo la parte que corresponda a cada uno.
La diferencia práctica es decisiva: si la obligación es solidaria, puede reclamarse la totalidad a uno solo de los deudores; si es mancomunada, en principio habrá que reclamar a cada deudor su parte, salvo que la ley o el título que acredita la obligación dispongan otra cosa.
Respuesta breve: para saber a quién puedes reclamar una deuda con pluralidad de deudores, hay que comprobar si la responsabilidad es solidaria o mancomunada. Esa calificación dependerá de la ley aplicable y, sobre todo, de la documentación firmada.
Cómo saber si la responsabilidad es solidaria o mancomunada
El punto de partida está en el Código Civil. El art. 1137 CC distingue entre obligaciones mancomunadas y solidarias, y el art. 1138 CC establece, como regla general, que si del texto de la obligación no resulta otra cosa, el crédito o la deuda se presumirán divididos en tantas partes iguales como acreedores o deudores haya. Esto obliga a actuar con prudencia: la solidaridad no debe presumirse sin una base clara.
Por tanto, la responsabilidad solidaria puede derivar de la ley o del pacto entre las partes, pero no conviene darla por supuesta si la documentación no la refleja con claridad. El art. 1255 CC, sobre libertad de pactos, puede servir para entender que las partes pueden configurar válidamente determinadas obligaciones, siempre dentro de la ley, la moral y el orden público, pero no debe presentarse como una regulación expresa de la solidaridad.
- Si el documento dice que los deudores responden “solidariamente”, la posición del acreedor suele ser más fuerte para reclamar a todos o a uno solo.
- Si no hay una cláusula clara y tampoco una norma específica aplicable, habrá que valorar si la obligación es mancomunada.
- Cuando existen avales, garantías o firmas cruzadas, la interpretación puede requerir revisión jurídica detallada.
A quién puedes reclamar según la documentación de la deuda
La documentación de la deuda es la que marca el alcance de las acciones de cobro. No es lo mismo una factura aceptada por dos sociedades, un préstamo con fiadores, un contrato firmado por varios particulares o una póliza con mención expresa a la solidaridad.
De forma orientativa:
- Contrato o reconocimiento de deuda: conviene revisar quién firma, en qué concepto y si existe pacto de responsabilidad solidaria.
- Factura o presupuesto firmado: puede ayudar a probar la existencia del crédito, pero no siempre bastará por sí solo para afirmar solidaridad.
- Aval, fianza, póliza o escritura: el alcance de la obligación dependerá de su redacción concreta y del régimen aplicable.
Si hay dudas sobre el reparto de responsabilidad, puede ser aconsejable contar con un abogado de deudas para revisar el título que acredita la obligación antes de iniciar la reclamación de deudas.
Qué pasos conviene dar antes de iniciar una reclamación judicial
Antes de acudir a una reclamación judicial, suele ser útil preparar bien la reclamación extrajudicial. Esto permite fijar la deuda, interrumpir la prescripción cuando proceda y, en algunos casos, facilitar un acuerdo de pago.
- Identificar a todos los deudores y su papel en la operación.
- Reunir contrato, facturas, albaranes, correos, transferencias y cualquier reconocimiento de deuda.
- Comprobar si existe cláusula de solidaridad o si la deuda parece dividida por cuotas.
- Enviar un requerimiento fehaciente con detalle del importe, origen y plazo para pagar.
- Valorar la solvencia de cada obligado, especialmente si puede reclamarse a uno solo.
Qué vías pueden valorarse para reclamar la deuda
Si no hay pago voluntario, habrá que estudiar qué vía encaja mejor según la documentación y el tipo de crédito. Como marco general, la reclamación se moverá dentro de la Ley de Enjuiciamiento Civil, pero no existe una única vía válida para todos los casos.
Entre las opciones a valorar puede estar el procedimiento monitorio, siempre que la deuda reúna los requisitos legales y la prueba documental sea suficiente. En otros supuestos, puede resultar más adecuado un procedimiento declarativo. La elección dependerá de la cuantía, de la claridad del título, de si se discute la solidaridad y de la posición procesal de cada deudor.
Cuando existen varios deudores, una mala elección de la estrategia de cobro de deudas puede retrasar el procedimiento o debilitar la reclamación.
Errores frecuentes al reclamar una deuda con varios deudores
- Dar por hecha la responsabilidad solidaria sin una base legal o contractual suficiente.
- Reclamar el total a quien quizá solo responde de una cuota.
- No diferenciar entre deudor principal, fiador, avalista o mero firmante.
- Acudir a la vía judicial sin ordenar previamente la documentación de la deuda.
- No valorar el riesgo de insolvencia ni la conveniencia de dirigir la reclamación contra varios obligados.
En resumen, para exigir una deuda con varios deudores en España, la clave está en determinar primero si la obligación es solidaria o mancomunada. Esa diferencia afecta a quién puede reclamarse, por qué importe y con qué estrategia procesal.
Si tienes dudas, el siguiente paso razonable suele ser revisar toda la documentación con un profesional antes de reclamar. Un análisis previo puede ayudar a enfocar mejor la reclamación de deudas y aumentar las opciones de cobro.
¿Necesitas orientación legal?
Te explicamos opciones generales y, si lo solicitas, te ponemos en contacto con un profesional colegiado colaborador independiente.